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¿Cómo es una casa o habitación demasiado Yang?
• Que esté recibiendo luz o calor durante todo el día. Vivir cerca
de fábricas o tendidos eléctricos convierten a tu casa en Yang
automáticamente.
• Estar escuchando música ruidosa continuamente.
• Al pasar prácticamente todo el día en una habitación determinada
sin dejarla descansar se le da exceso de Yang.
• Presencia sólo de colores cálidos como amarillos, cremas, rojos,
anaranjados. Y también el blanco se consideran yang, así que no
conviene abusar.
• Que tenga muchas lámparas, velas o elementos que den mucha luz.
• Que esté sobre aireada con las ventanas todo el día abiertas.
• Que tenga muchas plantas.
Remedios:
• Introducir colores fríos como las tonalidades azules, negros,
plateados o grises. Pintando las paredes de esos colores o
introduciendo elementos decorativos que los tengan.
• Evitar demasiado ruido o crear música relajante.
• Introducir agua en la decoración en copas, boles, peceras o lo que
se te ocurra. Procura que sea siempre un agua limpia, que si quieres
puedes colorear de azul. Mejor todavía si no es del grifo sino de
manantial.
• Puedes poner cuadros que tengan pintados ríos, lagos o representen
atardeceres.
• No pasarse con las plantas.
• Rellenar aquellos lugares que estén demasiado vacíos o que tengan
mucho espacio.
¿Cómo es una casa o habitación demasiado Yin?
• Lugares que no reciban demasiada luz, especialmente los
interiores.
• Una casa excesivamente silenciosa o pocas veces habitada.
• Vivir cerca de lugares asociados a la muerte.
• Presencia absoluta de colores fríos u oscuros como las tonalidades
del azul, grises y negros.
• Poco aireada.
• Lugares muy estrechos y llenos de cosas.
Remedios:
• Introducir colores cálidos como las tonalidades rojo, naranja,
cremas, amarillos, dorados... Pintando las paredes de esos colores o
introduciendo elementos decorativos que los tengan.
• Poner música alegre como los ritmos latinos.
• Introducir el elemento fuego en forma de velas encendidas durante
buena parte del tiempo.
• Situar lámparas encendidas en lugares que estén muy sombríos.
• Colocar cuadros que sean de los colores indicados, o que
representen amaneceres.
• Situar móviles o campanillas en el techo.
• Airea con frecuencia la casa o la habitación.
• Introduce elementos que representen a la tierra como cuarzos o
cualquier otro mineral.
• Procurar hacer espacio y deshacernos de cosas viejas que estén
estorbando.
• Introducir plantas.
Las orientaciones
En Feng Shui existen varias escuelas que utilizan determinadas
fórmulas para conseguir que nuestra casa se favorezca de un Chi
armonioso. Hoy vamos a hablar de la escuela de la Brújula.
Esta escuela utiliza una serie de fórmulas muy concretas para
aplicar a través de una brújula y descubrir cuáles son nuestras
orientaciones o direcciones de nuestro edificio, habitaciones,
muebles, ... etc. propicias y cuáles no lo son. Para ello existen
unas fórmulas que nos hablan de qué direcciones son las adecuadas a
nivel personal, y otras que nos hablan, a través de unas tablas muy
complejas, de qué direcciones son las favorecidas a lo largo del
año.
Aquí vamos a aprender a calcular cuales son tus direcciones
favorables y desfavorables a nivel global y qué deberíamos hacer en
función de ellas.
En este sentido hay que empezar por tener en cuenta que el Feng Shui
utiliza básicamente las ocho direcciones posibles (N, NO, NE, S, SO,
SE, E, O) correspondientes a los ocho triagramas del I-Ching. Para
situar estas direcciones y clarificarlas con respecto a tu casa, se
ha creado el llamado cuadrado mágico o cuadrícula Lo Shu, que te
servirá de plantilla.
Bien, lo primero que debemos hacer entonces es descubrir cuáles son
nuestras direcciones personales. Para ello haremos unos cálculos que
darán a lugar un número llamado Kua. En función de este número
veremos si pertenecemos al grupo occidental o al grupo oriental, y
en función del grupo veremos por fin nuestras direcciones.
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