Los jarrones simbolizan moderación y frugalidad. El vertido del líquido
desde el jarrón superior, sostenido en la mano izquierda, al inferior,
sujeto en la mano derecha, sin desperdiciar su contenido simboliza una
gran disciplina y frugalidad. Expresa la serenidad del espíritu que
sabrá levantarse por encima de las miserias humanas.
Derecha:
En rasgos generales, la entenderemos como muy positiva, es signo de
moderación, de paciencia, de capacidad de adaptación, confianza en uno
mismo, nos habla de un carácter práctico que sabe adaptarse a los
acontecimientos y que cuenta con la fuerza suficiente para vencerlos si
son adversos.
Es también una figura familiar, tal vez la materna, irradia por ello
confianza y serenidad, se consolidarán nuestros proyectos, no quiere
representar a una persona ambiciosa, pero tal vez en ella el que busca
el oráculo encontrará armonía.
Palabras claves:
Consideración cuidadosa, paciencia, moderación, adaptación, compostura,
reflexión. Paciencia uniendo dos opuestos, combinándolos cuidadosamente.
Buen matrimonio. Trabajando en armonía con otros, habilidad directiva.
Algo se está preparando. Gran talento y creatividad. Luchando por
trascendencia a través del trabajo. Alquimia. La unión de los opuestos
refinada por el fuego de la voluntad.
Invertida:
Puede darnos a entender que existen obstáculos en nuestro camino, puede
ser una persona idealista que está trabajando en un proyecto
irrealizable y que tal vez sea bueno replantearlo.
Palabras claves:
Desorden, conflicto, mala combinación, peleas. Posibilidad de naufragio.
Desarreglos.
Interpretaciones:
En lo concreto: Gran dominio sobre sí mismo, armonía con los demás y
materialización de aquellos deseos imaginados.
En trabajo: Ambiente placentero con labores que se disfrutan.
En dinero: Hay fluidez y estabilidad en los ingresos, se tienen
reservas.
En amistad: Relaciones sinceras, fieles y de larga duración.
En familia: Tranquilidad, unión y armonía.
En salud: Cuidar capacidad pulmonar y presión sanguínea.
En amor: Unión profunda con la pareja, amor correspondido.
La
posición relativa del Sol respecto de las constela-ciones del
zodíaco en el momento del nacimiento de una persona determina su
signo astrológico.