Este naipe sugiere la presencia continua de la envidia, de la decepción,
de los celos, del prejuicio en la vida cotidiana; es una carta de aviso
y peligro. Es la realidad ilusoria, que cae bajo nuestros ojos; para los
hindúes es Maya, que preside el engaño habitual, la ilusión expresada
por la materia.
Derecha:
Así como la carta anterior irradiaba la luz, en esta, la luna no parece
ir mas allá de las sombras en la noche, en la oscuridad se esconden
enemigos, hay peligros latentes en nuestra mente, emerge el inconsciente
con recuerdos olvidados del pasado, engaños, falsedad, atmósfera de
insinceridad, malas amistades con dos caras, egoístas, peligro de caer
en desgracias, calumnias, relaciones poco sinceras e interesadas ante de
tomar una decisión debe ser meditada.
Palabras claves: Intuición, umbral de un importante cambio, camino
difícil y oscuro, desarrollo de poderes psíquicos. Navegación,
experimentación, trabajo penoso.
Invertida:
Sueños o intuiciones engañosas, amigos equivocados, secretos desvelados,
recuerdos que pesan en la conciencia, fantasías peligrosas, perjuicios,
es una advertencia para no fiarse solamente del instinto, sino de estar
con los pies en el suelo, trampas, falsas suposiciones, cambios de
humor, estados lunáticos, falsedad.
En la salud indica reumatismo, celulitis, alucinaciones
Palabras claves:
Peligros no vistos, enemigos ocultos, alucinación, autoengaño, histeria,
desorientación. Inestabilidad, embustes, trampas, falso saber, carácter
neurótico. Escándalo, secreto que se hace público, chantajista.
Interpretaciones:
En lo concreto: Época de desconfianza que refleja incertidumbres sobre
el futuro. Fertilidad, posibilidad de embarazo.
En trabajo: Las respuestas se encuentran tras larga reflexión y
meditación.
En dinero: No hay fluidez, los ingresos se encuentran estancados, pero
pronto se resolverá.
En amistad: Las dudas generan desconfianza en los vínculos.
En familia: Ambiente distante en donde cada quien hace lo que quiere.
En salud: Cuidar órganos reproductores y digestivos.
En amor: Etapa de desconsuelo, no se sabe como seguir adelante.
La
posición relativa del Sol respecto de las constela-ciones del
zodíaco en el momento del nacimiento de una persona determina su
signo astrológico.