La Emperatriz sugiere el símbolo de productividad femenina y acción. Es
una mujer de conocimientos e inteligencia.
Fertilidad, acción, creatividad. (I) Inacción por vacilación, derrota.
Es una carta que expresa la inteligencia femenina, rica en idealismo y
sensibilidad.
Derecha:
Esta carta podría servir para valorar en su justa medida a la mujer en
términos generales, por una parte la fertilidad, la atención por lo
cotidiano, la maternidad, el matrimonio o unión, los hijos y la
influencia femenina en la vida diaria.
También es signo de riqueza material, de una mejoría o evolución, de
equiparación en cierto modo con las posibilidades del hombre, puede ser
la mujer de negocios, resolutiva que sostiene al compañero o marido,
practica y decidida, intuitiva, pero también muestra de la insidia
femenina, de cierta petulancia, de vanidad.
Se interpreta con tonos de incertidumbre, de apatía, una cierta
parsimonia, negativa en el momento de tomar decisiones, veremos en ella
dejadez, lentitud en la acción y en la resolución de los problemas, un
aviso talvez ante la posible perdida de bienes materiales, despilfarro,
también esterilidad, cuidado con la infidelidad, perdida de la
confianza.
Palabras Claves:
Afectación, pose, frivolidad, coquetería, vanidad. Desdén, presunción.
Lujo innecesario. Sensible a los halagos. Falta de refinamiento.
Discusiones en todos los planos. Esterilidad.
Interpretaciones:
En lo concreto: Desplazamientos, vivir la vida rápidamente, felizmente,
sin lagrimas. Riqueza material, fertilidad, creatividad,
En trabajo: Relaciones sociales y superficialidad. Éxito y triunfo.
En dinero: Mucha apariencia y poco dinero.
En amistad: Simpáticas, superficiales e interesadas.
En familia: Relaciones buenas y superficiales. Los problemas resultan un
agobio.
En salud: Cuidar zona otorrinolaringológica y genitalidad. Posible
embarazo.
En amor: Los sentimientos son apasionados, con mucha imaginación, pero
bastante poco realistas e influenciables.
La
posición relativa del Sol respecto de las constela-ciones del
zodíaco en el momento del nacimiento de una persona determina su
signo astrológico.